La Comisión Europea aprueba la DBNPA para biocidas TP11 en el control de Legionella

La Comisión Europea ha dado su aprobación a la sustancia activa DBNPA (2,2-dibromo-2-cianoacetamida) para su uso en biocidas del Tipo de Producto 11 (TP11), destinados a la protección de líquidos empleados en sistemas de refrigeración y en diversos procesos industriales.

Aunque la DBNPA está clasificada como una sustancia con propiedades de alteración endocrina y, en principio, candidata a ser sustituida, la evaluación científica concluye que no existe actualmente ninguna alternativa química o física capaz de ofrecer el mismo rendimiento a corto plazo en sistemas de agua de refrigeración. Este aspecto ha sido determinante, ya que su uso resulta esencial para evitar la proliferación y dispersión de Legionella spp., especialmente en los sistemas abiertos de refrigeración, donde el riesgo es mayor.

Un biocida de acción rápida y alta eficacia

La DBNPA se caracteriza por ser un biocida no oxidante, lo que implica un menor riesgo de corrosión y una buena compatibilidad con productos habituales de tratamiento del agua, incluidos los tratamientos con cloro. Entre sus principales ventajas destacan:

Alta eficacia a bajas concentraciones, permitiendo mantener protegida el agua de refrigeración durante un máximo de 14 días.

Efecto inmediato, reduciendo rápidamente la carga bacteriana y limitando la formación de biofilms.

Capacidad para frenar con rapidez la proliferación de Legionella, un factor crítico para la seguridad de los sistemas de refrigeración.

Riesgos evitados gracias a su aprobación

Los análisis realizados durante el proceso de evaluación señalan que la no aprobación de la DBNPA podría haber tenido consecuencias negativas importantes:

Incremento del riesgo de legionelosis, debido a la falta de alternativas disponibles.

Daños en los equipos, así como un aumento de residuos y de la frecuencia necesaria de limpiezas y reparaciones, tanto en sistemas abiertos como cerrados de refrigeración.

La CE ha concluido que, en los usos evaluados, no se han identificado riesgos inaceptables para la salud humana, la salud animal ni el medio ambiente, por lo que su aprobación se considera necesaria para garantizar la protección eficaz de los sistemas de refrigeración en el corto plazo.

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