DTS OABE S.L. cumple este año 10 años como asociado de ANECPLA. Hablamos con Tomás Fernández, gerente de la empresa, sobre el trayecto recorrido.
¿Cómo y con qué propósito nació DTS OABE S.L.?
DTS OABE S.L. nació en 2004 impulsada por tres profesionales —Roberto Fañanas, Oscar Arestizabal y Tomás Fernández— con una visión clara: aportar un enfoque diferente en la formulación de productos biocidas. Desde sus inicios, la empresa apostó por un modelo en el que la eficacia no fuera el único eje, integrando también la seguridad de los aplicadores y el respeto por el medio ambiente como pilares fundamentales. Esta forma de entender el desarrollo de productos nos ha permitido alcanzar hitos relevantes, como ser la primera empresa española en recibir el Premio Europeo de Medio Ambiente en la categoría de producto por Nupilac Hidro, así como convertirnos en la única compañía del sector certificada conforme a la norma de Ecodiseño ISO 14006.
Mirando estos 10 años como asociado de ANECPLA, ¿qué ha significado para vuestra empresa formar parte de la asociación?
Siempre me he sentido muy orgulloso del sector al que pertenezco y más en concreto a la asociación ANECPLA. Este sector somos el primer eslabón de la Salud Pública que actualmente estamos disfrutando en Europa. Tanto los fabricantes como la empresas de control de plagas realizamos un trabajo silencioso, creo que no lo suficientemente valorado, en pro del bienestar de la Sociedad. Durante la pandemia se vio claramente que nuestro sector, tanto fabricantes como empresas de Control de Plagas, dimos un paso adelante para poner nuestro granito de arena en la solución del problema. Nadie salio a los balcones a aplaudir a los aplicadores que día tras día salían a hacer su trabajo. Pero para nosotros fue un orgullo ver como muchos de nuestros clientes daban ese paso adelante.
¿Qué cambios o avances destacaríais en el sector de la sanidad ambiental durante esta década y cómo los habéis afrontado como empresa?
En esta última década, el sector de la sanidad ambiental ha experimentado avances importantes, especialmente en su progresiva profesionalización y en la apuesta por la digitalización, que ha permitido optimizar procesos, mejorar la trazabilidad y ofrecer un servicio más eficiente y transparente.
En paralelo, uno de los grandes retos ha sido la creciente incertidumbre regulatoria en torno a los productos biocidas. La normativa europea no solo ha restringido el uso de determinados principios activos, sino que también ha ido redefiniendo continuamente los escenarios y condiciones de aplicación.
Para una empresa como DTS OABE, este contexto ha supuesto un desafío constante, pero también un estímulo para seguir innovando. Hemos reforzado nuestra capacidad de desarrollo en formulación para adaptarnos a un entorno cambiante, sin renunciar a los tres pilares que siempre han guiado nuestro trabajo: la eficacia, la seguridad y la sostenibilidad.
¿Cuál ha sido el mayor reto profesional que habéis vivido en estos años y qué aprendizaje os ha dejado?
A lo largo de estos 22 años de actividad hemos afrontado numerosos retos, todos ellos con un importante componente de aprendizaje.
Si tuviéramos que destacar uno, sería la adaptación de nuestros formulados al Reglamento (UE) 528/2012 de biocidas. Se trata de un proceso especialmente exigente, que requiere una continua adaptación tanto a nivel técnico como regulatorio y que, hoy en día, sigue en evolución.
En nuestro caso, hemos sabido afrontarlo manteniendo nuestras señas de identidad como fabricantes y formuladores, sin renunciar a los valores que definen nuestros productos.
¿De qué logro o evolución interna os sentís especialmente orgullosos en estos 10 años?
A nivel de desarrollos, le tengo un especial cariño a Nupilac Hidro, el producto por el que obtuvimos el Premio Europeo de Medio Ambiente. Sin embargo, más allá de hitos concretos, lo que realmente me llena es haber conseguido consolidar un equipo humano sólido y comprometido.
Contar con personas que comparten nuestra forma de entender el trabajo ha sido, sin duda, la base que ha hecho posible avanzar y alcanzar logros que no habríamos imaginado en tan poco tiempo.
¿Cómo imagináis el futuro de la sanidad ambiental y qué papel os gustaría que jugara vuestra empresa en los próximos años?
Imaginamos un futuro en el que la sanidad ambiental siga contribuyendo a mantener altos niveles de salud pública, con un escenario regulatorio estable que permita a las empresas del sector planificar y desarrollar soluciones de manera eficiente y segura.
Nos gustaría que DTS OABE continúe desempeñando un papel activo y relevante, acompañando a nuestros clientes y aportando innovación, al mismo tiempo que la sociedad perciba claramente el valor que nuestro trabajo aporta al bienestar colectivo.